El ultimo adios…
- Lcda. Violeta Torres, MSW

- 8 ago 2020
- 3 Min. de lectura
El dolor más grande de enfrentar es la perdida de los seres que amamos. Ver partir a nuestros seres queridos con la certeza de que no volveremos a vernos es aterrante. Estamos preparados para recibir una vida, festejamos, reímos, nos sentimos llenos, nuestra familia crece y nuestros lazos se fortalecen. En la perdida es todo lo contrario, nos da coraje, lloramos, sentimos que la vida ya no tiene sentido, sentimos que nuestro mundo se derrumba cada día un poquito más al entender que aquel que estaba a mi lado, que era parte de mi vida, de mi existir, ya no estará más. El proceso de asimilar la perdida de un ser humano es diferente en todos, para algunos les toma más tiempo aceptar que esa persona ya no estará, otros pasan por el proceso y lo aceptan, aunque el dolor continúa estando allí, otros cargamos ese dolor para toda la vida. La realidad es que la muerte al igual que la vida es todo un proceso, proceso por el cual todos debemos pasar y aceptar. Alguien dijo que un padre no debería enterrar un hijo, es un proceso difícil de procesar.
El duelo tiene cinco pasos, la negación, primera sensación, impotencia, dolor, no aceptar lo que estamos viviendo, etapa donde no nos podemos quedar porque en algún momento chocará con nuestra realidad. La ira, etapa donde afloran los sentimientos de rabia y resentimiento, coraje, por la impotencia de no poder hacer nada para cambiar o evitar la situación. La negociación, etapa donde nos preguntamos, que habría pasado si… porqué a mí… porque ella y no otro… Y si yo hubiera estado allí… ese es nuestro pensamiento, sin aceptar que nada cambiase lo que ya estaba predispuesto. La depresión, momento en que llega la tristeza profunda, donde el vacío invade nuestro existir. Momento donde las emociones llegan e invaden nuestra alma, emociones causadas por el dolor de la pérdida. La aceptación, una vez aceptada la perdida aprendemos a convivir con el dolor de la perdida. Aceptamos que no hay nada que podamos hacer para cambiar lo que Dios, la vida o el destino, como tú quieras llamarlo tenía que pasar. Etapas importantes de pasar en este proceso para poder sentirnos mejor, no para olvidar el dolor, o dejar de sentirlo, sino para aceptar el proceso y que se nos haga más llevadero el camino. Cuando pasamos por la situación nos cuesta hablar de eso, hasta recordar nos duele, pero según va pasando el tiempo, nos damos cuenta de que podemos reír al recordar los momentos vividos con los seres que hemos perdido. Hay formas que te ayudarán durante este proceso, debido a la situación de vida por la que estamos pasando hoy, es difícil reunirnos y despedir a la persona amada, eso añadido al dolor de la perdida hace que nuestro proceso de perdida sea más doloroso. Puedes hablar con alguien allegado a tu familia, y no recriminarse por lo que pudo ser y ya no será, sino darse ánimos, recordar tiempos bonitos en familia, que les arrancarán sin darse cuenta alguna sonrisa. Hablar y expresar tus emociones te ayudará en este difícil proceso. Evita los malos recuerdos, acumula los buenos momentos vividos y hazlos parte de tu vida. Si tu proceso de pérdida es muy fuerte y no encuentras como salir del proceso sin lastimarte, busca grupos de apoyo que han vivido situaciones similares a la tuya y únete a ellos. Buscar ayuda no significa que no podrás salir del proceso, significa que entiendes que solo no podrás hacerlo y el saber y hablar con personas que han vivido experiencias similares te ayudará. El proceso de perder a un ser amado no es fácil, y no se da igual en todas las personas, si alguien que conoces está pasando por ese proceso, no utilices palabras como… todo estará bien, eso es normal, no llores, entiende que la vida se acaba, eso no ayudará en el proceso. Abraza, escucha, llora con la persona que hoy llora su perdida, y mantente a su lado, aunque no sea presencial.






Comentarios